Tips para elegir tu base de maquillaje

Elegir la base de maquillaje perfecta es un reto al que tenemos que enfrentarnos siempre que necesitamos reponer nuestro maquillaje. 

¿Cuántas veces has comprado una base de maquillaje y al probarla te has dado cuenta de que no se ajusta a tus necesidades, o peor aún, que no se adapta a tu piel? Equivocarnos al elegir nuestro maquillaje es algo que sucede a menudo y acaba con la base de maquillaje olvidada en el fondo del cajón, o bien utilizándola en un intento de acabarla a pesar de que sabemos que no nos queda bien. 


Los tips que comparto hoy están encaminados a ayudar a la hora de elegir la base de maquillaje que mejor se adapte a su tipo de piel y a sus necesidades diarias.

A la hora de elegir el fondo o base de maquillaje perfecta tendremos en cuenta cuatro puntos:

1. ¿Piel grasa, mixta o seca? 
  • Las pieles grasas necesitan una base de maquillaje específica para este tipo de piel. Las bases que suelen funcionar mejor en estas pieles son aquellas dejan un aspecto mate en el rostro. Este tipo de bases son más resistentes al paso de las horas y sobre todo, evitan en la medida de lo posible los brillos que la piel produce. Por ejemplo, la base de maquillaje Stay Matte de Rimmel está especialmente formulada para pieles grasas. 
  • Las pieles secas deberán escoger una base de maquillaje hidratante, que las ayude a sentir la piel elástica y confortable a lo largo de su jornada. 
  • Las pieles mixtas son quizá las más complicadas en cuanto a la elección de la base de maquillaje perfecta; al tener una zona grasa y otra seca, la piel mixta necesita una base equilibrada, que combine hidratación sin propiciar los brillos, como la Max Factor Second Skin. 
2. El aspecto y la edad de nuestra piel

El estado actual de tu piel es determinante a la hora de elegir la base de maquillaje: si tienes muchas marcas, rojeces o imperfecciones, las bases de maquillaje de alta cobertura probablemente te gustarán más que las de baja cobertura. Si por el contrario tienes una piel libre de imperfecciones, las bases ligeras y poco cubrientes te sentarán mucho mejor y dejarán respirar tu piel.

Las pieles maduras, por su parte, tendrán también unas necesidades distintas a las pieles jóvenes. Necesitarán una base de maquillaje efecto lifting que disimule arrugas y que no otorgue pesadez al rostro. 

3. Tu subtono de piel

No se trata del color de la piel sino de los matices de colores que se entremezclan bajo la misma. Las pieles tienden a clasificarse en dos a este respecto: subtono rosado o frío (con trazos de colores rosas, rojos, azules y violetas) y subtono amarillo o cálido (con trazos de colores amarillos, dorados y naranjas). Hay pieles que contienen ambos subtonos, y comúnmente se dice que tienen subtono neutro.

Conocer nuestro subtono puede parecer algo complicado, pero hay varios trucos que suelen funcionar como mirarse las venas de la muñeca, las verdosas corresponden al subtono cálido y las azuladas al subtono frío. También podemos ponernos una tela en color rosa claro o malva y otra en naranja, si nos favorece más la naranja somos de subtono cálido, si es la rosa, entonces somos del subtono frío. Por último, si al margen de nuestros gustos, nos quedan mejor las joyas doradas, subtono cálido, si por el contrario la plata va mejor con nuestro rostro, subtono frío.

Es recomendable cuando compres la base de maquillaje que te pruebes el maquillaje en la piel con dos subtonos distintos. Obsérvate a la luz natural, y aquél subtono que mejor se funda con tu piel será definitivamente el tuyo. Piensa que no debe verse ningún corte entre el cuello y el rostro, de manera que elige aquél tono y subtono que más se asemeje al color de tu cuello.

4. Tus necesidades diarias y gustos

Cada persona tiene unas necesidades diferentes. Por ejemplo, si sólo usas base de maquillaje en ocasiones especiales, elige aquella que te ofrezca una larga duración y una buena cobertura. Además, en estos eventos especiales, seguro que harás fotos; si es así, intenta elegir una base de maquillaje sin FPS. De lo contrario, tu piel se verá mucho más blanca en las fotos con flash.

Si por el contrario vas a usar la base de maquillaje a pleno sol durante el día, es indispensable que tu maquillaje lleve FPS que te proteja de los rayos del sol. Si te gusta usar maquillaje a diario pero no te gusta sentirte pesada, una BB cream puede ser la opción perfecta para ti. 

Como ves, para elegir la base de maquillaje perfecta es necesario conocer en profundidad nuestra piel y nuestras necesidades ya que las opciones son casi infinitas. Pero no te preocupes, una vez que descubres qué es exactamente lo que necesitas, es fácil encontrar un maquillaje que te quede bien.



Un 50% del éxito de la elección y del resultado dependerá del estado en el que se encuentre la piel. Así que, como paso previo, es fundamental exfoliar para conseguir un aspecto uniforme e hidratar para evitar que se cuartee la base de maquillaje. Las más expertas pueden incluso utilizar un fijador (loción blanquecina que iguala la piel) o un iluminador. Luego llega la hora de aplicar la base de maquillaje, aunque antes habremos tenido que elegir entre una infinidad de fórmulas (ligeras, cubrientes, mates, satinadas…). 

Por ello, voy a contar otros factores que hay que tener en cuenta para elegir bien y comprar la que más conviene. Es entonces cuando nos asaltan dos dudas fundamentales: cómo acertar con el color y qué textura elegir.

Las texturas

1. Emoliente: son ideales para las pieles secas o expuestas a ambientes secos. Existen tres versiones, y optar por una u otra depende, básicamente, de la que resulte más fácil de aplicar.

2. Fluida: es la más vendida. Ofrece un resultado muy natural, pero no es la fórmula más cubriente. Es excelente para llevar de día. 

3. Crema: es la más untuosa, ya que se trata de una emulsión de agua en aceite. Se puede controlar su cobertura, dependiendo de la cantidad que se aplique, por lo que es perfecta para un maquillaje de noche y también para las pieles maduras. 

4. Mousse: curiosa textura que se transforma en espuma gracias a su difusor. Es muy ligera, y las mejores candidatas son las pieles jóvenes sin imperfecciones. Lo negativo es que tiene un formato que apenas se ha comercializado en España.

5. En barra o compacto: en su origen, estas bases nacieron para ser utilizadas por los actores de teatro o de cine por su cantidad de pigmentos colorantes. Entonces resultaban muy pastosas y espesas, pero hoy su formulación ha cambiado. Son productos ligeros y lo bueno es que siguen siendo extremadamente cubrientes, por lo que resultan más adecuados para la noche y en temporada invernal. Se pueden aplicar en todas las pieles, aunque no es recomendable en las muy grasas, por su alta proporción de aceites y ceras. 

6. En polvo: la mejor opción para las pieles grasas o con una persistente zona T, pues absorben el exceso de grasa y evitan el desplazamiento del color y los brillos. Es una mezcla de maquillaje y polvos que se aplica con una esponjita de manera sencilla. Resulta muy sutil, es rápido y permite retocarse (previamente, hay que retirar la grasa con un pañuelo de papel). 

7. Los maquillajes de hoy en día son fórmulas muy sofisticadas, que hidratan, nutren, reafirman, corrigen y actúan mientras están sobre nuestra piel. La oferta del mercado es inmensa, por eso conviene, en casos en los que se quiera ocultar defectos, realizar una búsqueda más exhaustiva. Por ejemplo, las pieles con acné deben elegir fórmulas libres de aceites para controlar la grasa y no comedogénicas. Las pieles con pigmentación han de optar por un maquillaje que las trate. En el caso de las pieles cansadas, nada mejor que bases con efecto tensor. Para las pieles maduras, cremas antienvejecimiento que prolonguen los efectos de los tratamientos diarios. 


Trucos
  • Y tan importante como comprar el producto adecuado es saber aplicarlo. Por eso un factor que no hay que descuidar es la luz de la estancia donde nos estamos maquillando. Lo ideal es que sea natural y que nos ilumine de frente para que no distorsione los volúmenes. Pero si eso no es posible y hay que acudir a la luz eléctrica, hay que evitar la luz cenital porque forma sombras irreales. 
  •  La siguiente regla de oro es comenzar aplicando la base por la zona central y en vertical al rostro, colocando una pequeña cantidad de producto en la frente, nariz, barbilla y pómulos. Hay que difuminar el producto hacia los laterales y hacia el cuello, y aplicar la cantidad justa para evitar el “efecto máscara”, ¡¡¡NO me canso de mercionarlo!!!
  • Recomiendo aplicar un tono de base lo más parecido al tuyo para poner en las zonas donde tengamos manchas que disimular o rojeces que tapar; esto nos aportará una piel más sana, joven y ligera. Si se quiere dar un toque más oscuro, sugiero los polvos de sol, más naturales que la base de maquillaje, siempre que hayamos disimulado previamente las imperfecciones con la base.
  • La textura no siempre debe de cambiar, pero sí el color y la cantidad de maquillaje que debemos aplicar, porque en verano la piel está más morena, y tendemos a utilizar maquillajes más sutiles y naturales, y bases más ligeras. 
¿Sabes elegir la base de maquillaje adecuada? Saber hacerlo es casi un arte que muy poca gente controla. Y no es solo por el color o la textura, sino por la manera en la que nos la aplicamos, la luz con la que lo hacemos y el resultado final. 

Espero te sirvan estos tips y trucos. No dudes en compartir con nosotros todas tus impresiones dejándonos un comentario, Por favor no olvides darle me gusta compartir , haz que esta familia sea mucho más grande con un CLICK! :D 

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